Me he lanzado al vacío sin red ni paracaídas, sin nada que amortigüe el golpe; con la esperanza de que tú vayas a frenar la caída y aún sabiendo que no lo harás.
Pero que más da ¿no? El fondo del abismo es un lugar que conozco de sobra. Puedo vivir cómodamente en mi rincón oscuro, esperando a que la luz vuelva a aparecer. Es lo que llevo haciendo toda la vida, y de momento siempre consigo sobrevivir. Porque, que yo sepa, de amor no ha muerto nadie todavía. Y no soy tan egocéntrica como para pensar que yo seré la primera.
Colour my life with the chaos of troubles
jueves, 18 de abril de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Carpe Diem
Ella sabía que estaba a un paso del precipicio. Y sabía, con una claridad abrumadora, que iba a dar ese paso.
¿Que por qué no le importaba? Porque esa era un problema con el que tendría que lidiar su yo del futuro. Porque aunque sabía que era un error confiar en él, que nunca conseguiría lo que quería... Los momentos en los que creía ser feliz merecían todo lo demás. O eso creía ella. Así que había lanzado una moneda al aire, cara carpe diem, cruz hacer caso a su sentido común.
A pesar de lo que podáis imaginaros salió cruz. Pero poco le importaba a ella porque la decisión la tomó mucho antes de que la moneda diese vueltas en el aire. Porque cuando algo te hace feliz, aunque sea de forma momentánea, aunque sepas que luego te va a dar más comeduras de cabeza que alegrías, merece la pena.
Porque no sabemos lo que puede pasar mañana, porque no sabemos si quiera si hay un mañana. Así que... ¿Por qué preocuparse? Lo que tenga que pasar pasará, y puede que sea la confirmación de todo lo que creíamos que podría ir mal. O puede que, por una vez, el futuro nos sorprenda.
Y ahí está ella, con un pie sobre el vacío, confiando en que, por una vez, el futuro la sorprendiera como nunca antes lo había hecho.
¿Que por qué no le importaba? Porque esa era un problema con el que tendría que lidiar su yo del futuro. Porque aunque sabía que era un error confiar en él, que nunca conseguiría lo que quería... Los momentos en los que creía ser feliz merecían todo lo demás. O eso creía ella. Así que había lanzado una moneda al aire, cara carpe diem, cruz hacer caso a su sentido común.
A pesar de lo que podáis imaginaros salió cruz. Pero poco le importaba a ella porque la decisión la tomó mucho antes de que la moneda diese vueltas en el aire. Porque cuando algo te hace feliz, aunque sea de forma momentánea, aunque sepas que luego te va a dar más comeduras de cabeza que alegrías, merece la pena.
Porque no sabemos lo que puede pasar mañana, porque no sabemos si quiera si hay un mañana. Así que... ¿Por qué preocuparse? Lo que tenga que pasar pasará, y puede que sea la confirmación de todo lo que creíamos que podría ir mal. O puede que, por una vez, el futuro nos sorprenda.
Y ahí está ella, con un pie sobre el vacío, confiando en que, por una vez, el futuro la sorprendiera como nunca antes lo había hecho.
lunes, 31 de diciembre de 2012
A unas horas de que acabe el año, se podría hacer balance. O no. Se podría estar triste por todo lo malo, o feliz por todo lo bueno. O ambas. O ninguna.
Nunca se como sentirme en este día. Es si todas las emociones de todo el año se acumulasen, y las tuviera que sentir todas a la vez.
Pero este año quiero probar algo nuevo. Que tal si dejamos todo ese rollo de lado, que tal si nos lo tomamos todo con filosofía, con tranquilidad, que tal si nada importa. Que tal si lo bueno supera a lo malo, que tal si por un día dejamos que nada nos afecte. Que tal si mandamos a tomar por culo el balance.
Que tal si nos quedamos con los amigos, con la familia. Que tal si los estudios no importan, si no existen las obligaciones ni los problemas. Hagamos que esta noche sea la primera de siempre, o la última. O ninguna. Hagamos que todo de igual.
Disfrutemos del día, de la noche. De la familia, de los amigos, de los más que amigos, de los menos que amigos.
Despidamos el 2012 como a un viejo amigo con el que has vivido cosas buenas y malas. Intentemos dejar atrás el bagaje emocional, superficial y absurdo. Empecemos de nuevo, con el topicazo de año nuevo vida nueva. Recibamos el 2013 como algo nuevo, emocionante, excitante, con todas las posibilidades abiertas ante nosotros.
Feliz año nuevo.
Nunca se como sentirme en este día. Es si todas las emociones de todo el año se acumulasen, y las tuviera que sentir todas a la vez.
Pero este año quiero probar algo nuevo. Que tal si dejamos todo ese rollo de lado, que tal si nos lo tomamos todo con filosofía, con tranquilidad, que tal si nada importa. Que tal si lo bueno supera a lo malo, que tal si por un día dejamos que nada nos afecte. Que tal si mandamos a tomar por culo el balance.
Que tal si nos quedamos con los amigos, con la familia. Que tal si los estudios no importan, si no existen las obligaciones ni los problemas. Hagamos que esta noche sea la primera de siempre, o la última. O ninguna. Hagamos que todo de igual.
Disfrutemos del día, de la noche. De la familia, de los amigos, de los más que amigos, de los menos que amigos.
Despidamos el 2012 como a un viejo amigo con el que has vivido cosas buenas y malas. Intentemos dejar atrás el bagaje emocional, superficial y absurdo. Empecemos de nuevo, con el topicazo de año nuevo vida nueva. Recibamos el 2013 como algo nuevo, emocionante, excitante, con todas las posibilidades abiertas ante nosotros.
Feliz año nuevo.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
El mundo es un lugar oscuro y hostil. La gente es egoísta por naturaleza. Todo está movida por el dinero y el poder. Es difícil enfrentarse a esa oscuridad en soledad. Es difícil creer en la belleza de la vida cuando ves la maldad de la gente.
Pero en esa oscuridad puedes encontrar pequeñas luces, lugares seguros para enfrentarte a la vida. Esas luces son el amor, la amistad, la fe, la esperanza... Debes alejarte de la oscuridad, convirtiendo esas luces en la razón de tu existencia. Centrándote en ellas e intentando que el mundo sea un lugar más apacible para vivir. Dejando que el amor y la amistad te curen por dentro, que tus heridas sanen con el tiempo. Pero sabiendo que no puedes enfrentarte a todo solo. Que a veces hay que dejar que esas luces entren dentro de nosotros, que nos recuerden que hay mucho por lo que seguir luchando, que sin el amor el mundo está perdido.
Cualquier clase de amor, el amor de hacer lo que quieres con pasión. El amor por tus sueños y esperanzas. El amor por la gente que te rodea. El amor por una ciudad, el amor por un libro, por una canción, por una persona.
No hablo del amor romántico e idílico de los cuentos de hadas. Si no del amor real, del que duele, del que escuece, del que cura y te llena. Del que te vacía y te hunde. Del único amor que perece la pena. De eso tipo de amor del que nunca te arrepientes, porque incluso si nada es como tu pensabas, el amor que sientes, que has sentido, te ayuda a alejarte del ruido. De lo malo del mundo, y a pensar, aunque sea por un instante, que la vida merece la pena. Que no hace falta vivir en un cuento de hadas. Que no necesitas un felices para siempre, que con un felices de momento te sobrará el resto de tu vida.
Asi que no huyas de ello. Aunque pienses que te va a hacer daño. Aunque creas que no merece la pena, que estás sólo y perdido. Que el mundo es un lugar terrible para vivir... Si consigues aferrarte a esas luces, lo habrás conseguido. Nada podrá contigo.
Pero en esa oscuridad puedes encontrar pequeñas luces, lugares seguros para enfrentarte a la vida. Esas luces son el amor, la amistad, la fe, la esperanza... Debes alejarte de la oscuridad, convirtiendo esas luces en la razón de tu existencia. Centrándote en ellas e intentando que el mundo sea un lugar más apacible para vivir. Dejando que el amor y la amistad te curen por dentro, que tus heridas sanen con el tiempo. Pero sabiendo que no puedes enfrentarte a todo solo. Que a veces hay que dejar que esas luces entren dentro de nosotros, que nos recuerden que hay mucho por lo que seguir luchando, que sin el amor el mundo está perdido.
Cualquier clase de amor, el amor de hacer lo que quieres con pasión. El amor por tus sueños y esperanzas. El amor por la gente que te rodea. El amor por una ciudad, el amor por un libro, por una canción, por una persona.
No hablo del amor romántico e idílico de los cuentos de hadas. Si no del amor real, del que duele, del que escuece, del que cura y te llena. Del que te vacía y te hunde. Del único amor que perece la pena. De eso tipo de amor del que nunca te arrepientes, porque incluso si nada es como tu pensabas, el amor que sientes, que has sentido, te ayuda a alejarte del ruido. De lo malo del mundo, y a pensar, aunque sea por un instante, que la vida merece la pena. Que no hace falta vivir en un cuento de hadas. Que no necesitas un felices para siempre, que con un felices de momento te sobrará el resto de tu vida.
Asi que no huyas de ello. Aunque pienses que te va a hacer daño. Aunque creas que no merece la pena, que estás sólo y perdido. Que el mundo es un lugar terrible para vivir... Si consigues aferrarte a esas luces, lo habrás conseguido. Nada podrá contigo.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Lo peor del final de los finales
Lo peor de cuando algo acaba son las cosas que ya nunca harás. Los planes que se quedarán solo en eso. Los momentos que no existirán ni siquiera en el recuerdo, los instantes inacabados, las frases que mueren en los labios. Los besos que ya no darás, los pasión que se extinguirá en tu mente. La desaparición paulatina del que siempre te ha importado, de lo que pensabas que nunca dejaría de estar ahí. De un amigo, de un amante, de un confidente... Convertido en un extraño por el paso de los días.
Lo peor de cuando algo acaba es que con el fin llega la muerte del futuro que tenías pensado.
Lo peor de cuando algo acaba es que con el fin llega la muerte del futuro que tenías pensado.
martes, 22 de mayo de 2012
Pero como no te voy a querer
si tu eras el único por el que me quitaba el pijama los domingos.
Si me hiciste creer en lo increíble. Si contigo sobrepase cualquier imposible.
Si, aunque se que ya no estás, sigues siendo la sombra de un faro fantasma que me guía en la oscuridad.
Si eres el eterno presente, empapado en pasado, que me empuja a un futuro incierto.
Si estas en mi cabeza, pero también en mis manos. En cada esquina de mi cuarto, en cada rincón de mi barrio. Si estás en los ojos de la gente, en mi ropa favorita. En la colonia de un extraño, en mis lugares favoritos del universo.
Si estás, aunque ya no estés, tan presente en mi vida que... como no te voy a querer.
Si me hiciste creer en lo increíble. Si contigo sobrepase cualquier imposible.
Si, aunque se que ya no estás, sigues siendo la sombra de un faro fantasma que me guía en la oscuridad.
Si eres el eterno presente, empapado en pasado, que me empuja a un futuro incierto.
Si estas en mi cabeza, pero también en mis manos. En cada esquina de mi cuarto, en cada rincón de mi barrio. Si estás en los ojos de la gente, en mi ropa favorita. En la colonia de un extraño, en mis lugares favoritos del universo.
Si estás, aunque ya no estés, tan presente en mi vida que... como no te voy a querer.
lunes, 16 de enero de 2012
Me muerdo la lengua para ver si se me pasan las ganas de decirte lo mucho que te echo de menos. Pero no funciona. Y no te lo puedo decir, por que me lo he prometido a mi misma.
Así que me callo, y me consumo. Por que, '' si queremos a alguien y no se lo decimos ¿ de que nos sirve ese amor ?''
De nada, pero no te lo digo, por que tu no quieres oirlo, y yo no puedo seguir oyendo tus excusas, tus cliches.
Asi que me muerdo la lengua, y espero a que todo pase. A que el tiempo se lleve tu recuerdo, y no seas más que una página en el cuaderno de mi vida.
Así que me callo, y me consumo. Por que, '' si queremos a alguien y no se lo decimos ¿ de que nos sirve ese amor ?''
De nada, pero no te lo digo, por que tu no quieres oirlo, y yo no puedo seguir oyendo tus excusas, tus cliches.
Asi que me muerdo la lengua, y espero a que todo pase. A que el tiempo se lleve tu recuerdo, y no seas más que una página en el cuaderno de mi vida.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Es curioso como actúa nuestra memoria. Guarda momentos que tú nunca creíste importantes. Jamás pensaste que transcenderían ¿ verdad ?
Pero lo hacen, calan hasta lo más hondo de tu piel. Sin saber muy bien cómo. De pronto las imágenes inundan tu cabeza, y ves retazos de historias pasadas. De días intrascendentes. De personas que nunca habrías dejado entrar en tú vida.
Y recuerdas el momento en que, aunque tú no lo supieras todavía, decidiste que le echarías de menos cuando ya no estuviera.
Pero lo hacen, calan hasta lo más hondo de tu piel. Sin saber muy bien cómo. De pronto las imágenes inundan tu cabeza, y ves retazos de historias pasadas. De días intrascendentes. De personas que nunca habrías dejado entrar en tú vida.
Y recuerdas el momento en que, aunque tú no lo supieras todavía, decidiste que le echarías de menos cuando ya no estuviera.
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