jueves, 14 de enero de 2010

Cuando cae la noche

Mirar sin ver. Y llorar hasta reventar y reírte hasta que te duelan las mandíbulas. No pensar. No sentir. Estar sola. Sentirse sola.


La ciudad de noche, tu y yo y montón de amigos. Somos jóvenes el mundo es nuestro, prima la frivolidad , el ser superficial, el mirar sin ver. Pero contigo todo es diferente. Ves a traves de mi. Tiras las paredes, los muros, ni una sola de mis defensas se resiste a ti. Y me ves, me ves de verdad, me ves muerta de miedo, me ves llena de energía, de sueños, de esperanzas. Me ves como solo tu sabes verme. Y me haces sentir mejor me haces sentir mas yo.
Y se hace de día, y tu y yo y un montón de amigos y entonces me vuelves a mirar, pero ya no me ves. Y los sueños se desvanecen, las esperanzas son vanas, la energía simplemente se esfuma, por que tu no puedes verlo. Por que tu no puedes verme.
Y levanto los muros y poco a poco pongo a punto mis defensas, esperando que en el siguiente ataque aguanten un poco mas, y un poco mas y un poco mas.. y que llegue un día en el que yo pueda ganarte la batalla.

Y como estaba previsto, cae la noche.
- ¡ Una estrella fugaz ! ¿ la has visto ? pues ya sabes lo que toca, pide un deseo.
Y mil deseos cruzan mi mente a la velocidad del rayo, los sueños e ilusiones que un día se estrellaron, los que se cumplieron, los que quedan por cumplir. ¿como elegir solo uno ? Esta tan claro, es tan obvio que me da hasta vergüenza pensarlo.Por que ya había elegido mi deseo mucho antes de ver aquella estrella, lo elegí en el momento en que cayó la noche, en el momento en que te sentaste a mi lado a ver las estrellas, lo elegía a la par que tu respiración se hacia mas lenta, mientras tu colonia inundaba mi cabeza, lo elegí a sabiendas de que tu me darías la oportunidad de pedirlo, por que tu me ves, por que tu no solo me miras.

- Que la noche sea eterna.

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