martes, 18 de enero de 2011

Es como cuando eres pequeña y te compran un globo de helio. Eres super feliz con el, por que es nuevo bonito y brillante, eliges el color y el modelo. Pero no lo atas bien y el globo se te escapa de entre los dedos. Consigues aferrarlo en el ultimo momento y te lo atas a la muñeca para que nunca mas vuelva a pasar. Llegas a casa y lo pones en tu cuarto, y eres feliz por no haberlo dejado escapar, lo miras y te alegra, solo por tenerlo, por que es bonito y brillante. Pero con el tiempo pierde su brillo y ya no es tan nuevo. Con el paso de los días el globo empieza a desinflarse hasta que ya no queda nada de lo que antaño fue, solo una sombra, el recuerdo de aquel día, en el que fuiste feliz, por que tenias un globo, nuevo, bonito y brillante.

No hay comentarios: